Archivo de la categoría: Trabajo

Desahuciados

¿De quién es la culpa de que haya gente desahuciada, sin casa y encima teniendo que pagar la deuda de una casa que no tienen? Elija la correcta

a)      Del banco, vaya panda esos del banco, no tener ni un poco de misericordia.

b)      De la sociedad, es que estamos muy mal y ella es la culpable de todas las desgracias.

c)       De Zapatero, qué tío más feo y desgraciao.

Respuesta: Ninguna de las tres. La culpa es de ellos mismos.

Diréis, noooo, la culpa es del banco que les dio la hipoteca como si fuera regalada. Sí, pero… ¿alguien les puso a los futuros propietarios una pistola en la sien y los obligó?
Esto es como tantas muchas cosas de la vida: están ahí para usarlas y sacarles beneficio, pero nadie nos obliga. ¡La culpa es de las drogas! Ya, pero ¿quién se las toma? Ojo, no estoy defendiendo a los bancos ni trabajo para uno de ellos. Los bancos son todos unos mamones que se aprovechan del cliente, esa es su principal función, y los beneficios obtenidos son 80% comisiones e intereses (o más).

Los bancos viven de comisiones y de desgraciados como tú y como yo. Ese es su trabajo. Ellos te ofrecen diferentes productos, uno de ellos es una hipoteca a 40 años. Ahí va la pareja ilusionada, ganando mil eurillos cada uno de ellos. Van a pagar unos 800 euros al mes de hipoteca. El salario prácticamente de uno de ellos se va en la hipoteca, pero aún así, el banco también les dice: Anda, cambiaros de coche, que también os lo ponemos fácil. Y ella se queda embarazada. Después de tener al bebé y de incorporarse a su puesto de trabajo, a ella la despiden.

¡Qué malos los tíos del banco! ¿Cómo pueden dormir sabiendo lo que está pasando esta familia? ¿De qué van a comer? ¿De qué van a vivir? ¿Cómo van a pagar las facturas?

Mirad, yo siempre digo que los errores, cada uno que pague los suyos. El banco, por muchas cosas que te ofreciera, no te obligó, la culpa no es del banco, asumámoslo. Estaba en tus manos el estudiar las posibilidades, pero claro, te ponen la miel en los labios, ¡todo facilidades! Realmente no pensaron los pros y los contras de todo esto. No, dirán algunos, lo bueno de la compra de una vivienda es que cada mes que pasa es un poquito más tuya. Los que viven de alquiler, cuando llegan a casa de trabajar y ponen un pie dentro, también están en SU casa. El que deja de pagar la hipoteca durante un mes, lo echan. Anda, al de alquiler también. O sea, que las similitudes aparecen cuando las cosas van mal. ¿Nadie pensó cuando las cosas se pusieran feas? El alquiler, al igual que la hipoteca, son negociables y en ningún momento nadie nos obliga. ¿Qué culpa tengo yo de que vendan drogas en la calle, o CDs piratas, o perfumes robados? Ninguna, pero tengo la elección de comprar o no comprar. Sé que está mal, que han robado en un comercio para luego hacer su negocio, que le han robado las ideas a ese artistas con ese CD, que las drogas que venden vienen de una plantación en el culo del mundo que la recogen niños. El mundo está lleno decisiones y está en nuestras manos. Sé que me veré ahogada por una hipoteca, la cual, si todo va bien y de esto no estoy muy segura, terminaré de pagar con 70 años. En esta vida pocas veces nos obligan a hacer las cosas, excepto cuando eres niño y te toca recoger la mesa. Cuando eres adulto decides qué carrera escoger, con quien salir, qué coche comprarte, si casarte o no, si endeudarte de por vida o no.

Un pensamiento

Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo.

El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.

Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso… mi querido amigo… es el fin de cualquier Nación.

“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.

Adrian Rogers, 1931

https://elblogdechicaurbana.files.wordpress.com/2010/11/adrianrogers.jpg?w=240

Los peces y los tiburones

Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces durante décadas.

Así­ que para alimentar a la población japonesa, fabricaron barcos pesqueros más grandes para ir mar adentro.

Cuanto más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les llevaba regresar a entregar el pescado.

Si el viaje llevaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.

Así­ podían pescar y poner los pescados en los congeladores.

Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenía que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces.

Podían así­ pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa.

Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque.

Estaban aburridos y cansados, aunque vivos.

Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco. ¿Cómo resolvieron el problema las compañías japonesas? ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?

Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?

(Mientras piensas en la solución…. Lee lo que sigue):

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar pareja, etc… empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así­ que se relaja.

Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa, o los que hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla.

Hay una frase que dice:

“Las personas prosperan más cuando hay desafíos en su medio ambiente”

Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras pusieron a los peces dentro de los tanques en los botes,  pero pusieron también un tiburón pequeño.

Claro que el tiburón se comía algunos peces, pero los demás llegaban muy, pero muy vivos.

¡Los peces eran desafiados! Tenían que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores.  Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él.

Así­ que, invita a un tiburón a tu tanque y descubre que tan lejos realmente puedes llegar.

Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor haces, de la mejor manera posible.

Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre sí, que no te asusten sus dientes ni sus trampas… tú sigue alerta, pero siempre “fresco”.

Siempre habrá tiburones a donde vayas.

https://i0.wp.com/www.hashito.com/wp-content/uploads/2010/02/poker-fish-shark.jpg

¿A quién lo han apuñalado por la espalda? – Que levanten la mano

Woody Allen tenía esta gran frase en su obra de teatro “Central Park West”. Decía: “La gente no te odia por tus defectos, te odia por tus buenas cualidades”.¿Es cierto o no? Cuando empiezas a romper las reglas, te sientes ansioso y nervioso, especialmente durante épocas de crisis económica y de cambio corporativo, cuando la gente siente la escasez y se siente en incertidumbre.

A veces uso el chiste este de que no sé cómo soy capaz de beberme un vaso de agua sin que salga por todos los agujeros de mi espalda.

Asumámoslo. Mucha gente, alguna gente no es de fiar. Con esto en mente, aquí dejo 10 consejillos para protegerse de las puñaladas traseras (en el trabajo, y si lo podéis llevar a la vida real y no solo en el trabajo, pues mejor).

1. Nunca lleves el corazón en la manga de la camisa de trabajo. ¿Qué significa esto? Date cuenta de que cualquier cosa dicha en privado, puede acabar siendo pública. De hecho los “apuñaladores por la espalda” a menudo a veces intentan recopilar secretos personales y otros datos, para almacenar así munición. Digamos que cuanto menos digas, más protegido estarás. Procura no ser un boca floja.

2. Si tu empresa pasa por malos momentos, no pierdas de vista los reflejos del espejo retrovisor. La desesperación a veces saca fuera nuestras tendencias más “apuñaladoras”. Un compañero que creías un tío normal, de repente se convierte un vendido y en un cabrón, vamos.

3. Los que caminan sobre seguro pueden llevar también un puñal. Traducción: Los supervisores o jefes también apuñalan por la espalda tan a menudo como compañeros de nuestro mismo rango. Estáte alerta. Un jefe es tan HP como cualquiera (por si no lo sabías).

4. No te bajes de la parra. Conviértete en una “uva amiga”. Si el “apuñalador” sabe que estás alerta, que mantienes tus ojos y oídos abiertos a las políticas de la empresa, quizá se piense dos veces antes de apuñalarte. Además, para sobrevevivir es beneficioso para ti estar al tanto sobre reorganización y despidos. No te quedes parado e infórmate.

5. Tus buenas acciones te pueden sacar airoso. Si te das a conocer como una persona que ayuda, eso se sumará a tu “capital político” y además, crearás un ambiente positivo en el que trabajar.

6. Ama a tu prójimo. Vale, admitámoslo. Nosotros no elegimos con quien trabajamos, así que ya que vamos a estar más tiempo con esa gente que con nuestra familia, llevémonos bien. Intenta rodearte de gente de confianza.

7. Asegúrate de que tus amigos no están sólo en los puestos de poder. No trabajes sólo para crearte una buena relación con tu jefe, sino también con tus compañeros, secretarias, asistentes, incluso el chico de los recados.

8. Aprende a interpretar los gestos de los demás. Hemos leído mucho sobre esto. Si prestas atención al lenguaje corporal de una persona, percibirás más datos de los que te pueda decir ella. Una pequeña lista para saber si alguien te está contando una bola.
• Se rascan la nariz mientras hablan.
• Miran hacia arriba y hacia la derecha mientras hablan (están inventando)
• No te miran fijamente, huyen el contacto ojo a ojo.
• Se inquietan mientras hablan.
• Son vagos en detalles en la conversación.
• Dudan antes de responder, en lugar de responder directamente.
• Constantemente dice “Te voy a decir una cosa…” o ¿”Puedo decirte una cosa en confianza”?.
• Cambian su manera de respirar. Cuando estamos nerviosos una persona respira más fuerte, se aclara la garganta, suspira o bufa.

9. El famoso libro “Lo que no se enseña en las escuelas de negocios de Harvard” aconseja sobre todo a estar atento a los momentos clave, como justo después o antes de las reuniones, mientras se espera en el ascensor, o junto a la fotocopiadora o máquina de café. La gente está más relajada y pueden revelar detalles interesantes.

10. Si te han apuñalado por la espalda, llévale el cuchillo al apuñalador, y hazle confesar. Di algo así como: “Si tienes algún problema conmigo, mejor que lo resolvamos ahora, porque tenemos que trabajar juntos y no hay más remedio. Así que asegurémonos de que este problema no se repite”. Si el apuñalador es tu jefe, exígele crear “procedimientos de clarificación” para resolver el problema. Si el apuñalador es un compañero, no sólo enfréntate a él, sino que solicita una reunión con tu jefe. Y muéstrale el “puñal” (ficticio, espero), de manera tranquila y racional. Pide consejo a tu jefe sobre cómo entrar en el “Programa de Protección de Apuñalados por la Espalda”.

Resumiendo, si te han apuñalado por la espalda, el mejor combinado es sacarlo a la luz.

Y resumiendo el resumen: Es difícil ir por la vida desconfiando de la gente, pero es más difícil pasar por un detector de metales con 37 cuchillos clavados en la chepa.

https://i0.wp.com/inlandpolitics.com/blog/wp-content/uploads/2010/02/knife-in-back.jpg

El funcionariado español

Lo primero de todo, para aquellas personas que lo sean o tengan familiares, esta es mi opinión. Podréis pensar que es generalizada y todo lo que os dé la gana. Para eso tenéis la opción de dejar comentarios más abajo. Si alguien se siente ofendido, es por una razón. Porque es verdad.

El funcionariado español me huele a rancio. Es como abrir un baúl de esos de la abuela donde guarda ropa vieja o comida en lata. Es como una caja de sorpresas, pero sabes que tienes el 99% de que te toque algo que no te guste. El día que te toca algo que te gusta, buscas cámaras ocultas, a ver si se trata de una broma, o consultas el calendario a ver si es el día de los inocentes.

Cuando tengo que hacer gestiones con la administración, se me revuelven las tripas. La noche anterior no duermo, empiezan las paranoias del tipo: ¿Tendré toda la documentación? ¿Me faltará algo? ¿Hice fotocopia del DNI? ¿Le llevo un certificado médico? O mejor, le llevo la radiografía del tobillo que me rompí con 6 años. Por si acaso… Y lo que es peor no es que te falte ese documento, sino las contestaciones que recibes por parte de algunos funcionarios:

(Léase lo que está en mayúsculas con mayor énfasis)

– ¿Es que no sabe USTED, señorita, que sin LA FOTOCOPIA DE LA PARTIDA DE NACIMIENTO DE SU BISABUELA… ESTO no se puede hacer?

Y te mira por encima de esas gafitas que se llevan a ras de la nariz.

Y tú contestas, temblorosa, como cuando no te sabes la pregunta en un examen.

– Pues mire, yo es que no lo sabía… yo pensé que…
– Pues es que eso USTED debería saberlo.
– Bueno, ¿y qué puedo hacer?
– A MI no me pregunte.

¿Y a quién coño se lo pregunto entonces? O sea, si no está él para resolverme las dudas, ¿qué hago? ¿Llamo a Aramís Fuster a ver si me echa una mano?

Particularmente hay dos funcionarios de la oficina del INEM de la calle Víctor Andrés Belaúnde de Madrid (que ya he visitado en 3 ocasiones) que son de esos que hay que darles de comer aparte. Uno es una señora que de las 3 veces que he ido, no le han gustado los documentos que he llevado en 2 de esas 3 ocasiones. El certificado de empresa llevaba la firma de mi antigua jefa, que la pobre se quedó en el cuadernillo de caligrafía Rubio  número 2. La funcionaria cuestionó si esa firma la había hecho yo (falsificando así el documento). Le contesté que no. Y me dijo que ESA FIRMA, la había hecho yo. Le repito que no, le sugiero que la compruebe con la de mi carnet de identidad. Finalmente me da el visto bueno.

En la segunda ocasión no le debió gustar que el documento estuviera impreso con una tinta un poco más clara de lo habitual. Y sugirió que era una fotocopia. Le dije que ahí llevaba el sello y la firma de la empresa, el documento lleva mi nombre y mis datos, por lo tanto, sea fotocopia o no (que no lo era) el documento está correcto.

El segundo individuo se corresponde al ejemplo que os he detallado al principio. Le encanta ridiculizarte alzando la voz, exponiendo tu ignorancia delante de los demás. Y lo soluciona todo con un “A mi no me pregunte”.

A veces me dan ganas de decirles de todo. Si yo no estuviera en paro, ellos no estarían trabajando en la oficina del INEM, o sea, que son ellos los que tendrían que agradecerme que yo estuviera desempleada.  Y con eso de que no se les puede despedir… En serio, ¿por qué no se puede despedir a un funcionario? A algunos deberían haberlos despedido hace tiempo. Por incompetencia, falta de profesionalidad y falta de educación. Si no saben tratar con público, deberían buscarse otra cosa. ¿Qué pasa, que un funcionario es como un policía, que no se le puede tocar? ¿Qué pasa cuando cometen algún error? ¿Se les da una palmadita en la espalda y se les dice: Venga, no te preocupes, todos somos funcionarios? ¿Qué pasa cuando un funcionario tiene que probar de su propia medicina y hacer gestiones como cualquier hijo de vecino? Seguro que tienen pase VIP y se ahorran las colas y los malos modales. A ver si me consigo yo uno de esos pases.

Ahí os dejo un enlace que lo explica todo muy bien.

https://i0.wp.com/buscartrabajo.es/wp-content/uploads/Cola_oficina_INEM-300x166.jpg

Profesionalidad

Hay profesiones que no se pueden ejercer sin un mínimo de vocación. No se basan en cumplir las ocho horas y hasta mañana, hay que volcarse en cuerpo y alma. En las residencias de la tercera edad toda persona que trabaje debe tener vocación y gustarle su trabajo. Los ancianos son como los niños, necesitan mucho cariño, mucha paciencia y quien no se lo pueda dar no debería ejercer ese trabajo. Se conocen verdaderas atrocidades con estas personas, que indefensas, tienen que soportar malos modos de gente que no tenía que estar allí. Es corriente que se cierren residencias por malos tratos, desidia o dejadez.

Lo mismo puede decirse de casi cualquier profesión: bibliotecas, guarderías, tiendas… mucha gente busca trabajo sin interesarle de verdad y dando por ello un servicio pésimo. Tampoco estoy diciendo que vayamos dando besos a todo el mundo ni colegueando con todos. La palabra exacta es “profesionalidad”. Si eres un buen profesional en lo tuyo sobran los comentarios.

Me dan ganas de dirigirme a alguno y decirle: sé lo difícil que es conseguir trabajo, pero cuando te salga algo mejor, cógelo, esto no es lo tuyo. Conozco personas con vocación que la han perdido por las condiciones lamentables de esos trabajos:

1 – Turnos largos y rotativos
2 – Mal pagado
3 – Contratos precarios
4 – Muchas horas

Si echamos a las personas con vocación y no pagamos la profesionalidad, es normal que luego el resultado sea ese: malos modos, mal servicio y malas caras.

https://i2.wp.com/www.abentech.com/inem/images/estudiarfpdistancia.jpg

Entrevista de trabajo para “Autoescuela Palomero” – seguid leyendo y flipad

El viernes 28 de agosto de 2009 fui a una entrevista de trabajo para cubrir un puesto de secretaria para autoescuela, más concretamente Autoescuela Palomero, en Madrid capital.

El puesto, como os podéis suponer, sería la gestión de la autoescuela y los expedientes de los alumnos.

Vi el anuncio en la autoescuela de la calle General Perón, en un cartel en la cristalera y entré y les pedí un fax o email para enviarles mi CV. Me dijeron que tenía que entregarlo en persona. En ese momento no llevo ninguno encima y decido ir al día siguiente.

A la semana me llaman para concertar una entrevista en la sede, calle Bravo Murillo.

A las 16h llegó el entrevistador con cara de pocos amigos, oliendo a tabaco y a café. Yo estaba de espaldas, me llamó por mi nombre y me giré ofreciéndole la mano para saludarlo. Con la mala suerte de que se estaba pasando la mano por su sudada cabeza.

Subimos al primer piso y me senté en una silla. Retiró del escritorio como 20 currículos más, en el que a una de las fotos de las candidatas, la primera del montón, le habían dibujado un bigote y unas cejas con bolígrafo.

Las 3 y únicas preguntas que me hizo fueron: si estoy soltera, si tengo hijos y si tengo carnet de conducir, a las que amablemente respondí. ¿Es necesario saber si tienes hijos para desempeñar bien tu trabajo? Si llamas a una persona de 27 años puede ser que o tenga hijos o todavía no tenga y tenga previsto. Si tu filtro es que no tenga hijos para que el niño no se ponga enfermo y no te falte al trabajo cada tres por dos o bien temes que no tenga y se quede embarazada con la consecuente baja maternal, entonces lo mejor es contratar a una señora de 55 años y pedirle un certificado médico en el que se diga que se le ha pasado el arroz.

Seguidamente me explicó las condiciones del puesto: de 10.30 a 13.30 y de 16.00 a 21.00. Los sábados opcional, pero si se trabajan, te llevas un extra. Por cada matrícula que haga, me darán otro extra.

Me preguntó, sorpresivamente, que porqué me interesaba el puesto de trabajo. Yo pensando que con esas 3 preguntas que me había hecho ya las tendría todas hechas. Le contesté que es un puesto de trabajo con características similares a las que había estado desarrollando hasta ahora y me veía capaz de desarrollarlas…y que además estaba cerca de mi domicilio. ¡En qué momento dije que “estaba cerca de mi domicilio”!

Me preguntó el sujeto que a qué llamaba yo cerca. Le dije que vi el anuncio en la calle General Perón, donde yo entregué (en persona) mi CV. Me dice que el puesto de trabajo no es allí, que es otro sitio. Le rebato que es ahí donde entregué mi CV y que es obvio que piense que el trabajo es para desarrollarse ahí. Bastante enfadado me contestó que él no tenía porqué decir donde era el puesto. Le contesté que los que vemos el cartel de “se busca empleado” en la puerta de un negocio entendemos que es ahí donde se necesitan, y no en otro sitio. Es como si ves un cartel de “Se vende” y luego resulta que la casa que se vende está en otro sitio. El cartel es más probable que lo vean personas que frecuenten la zona o vivan cerca.

https://i1.wp.com/cursosmasters.com/wp-content/uploads/2009/06/autoescuela.jpg

La “L” pero de LERDO.

Una pequeña reflexión también aquí.

POR CIERTO: Veo muchas búsquedas de “oferta trabajo autoescuela Palomero”, “secretaria Palomero”, “quejas empleados Palomero” y cosas así en Google. Espero que sea algún aludido de los que menciono o, a ser posible y si no es mucho pedir, le haga llegar este mensajito. Si tiene huevos, que conteste.