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Ya no somos niños

¿Es aceptable que un niño orine en la calle? Muchos dirán y se excusarán que es un niño, que es normal que no se pueda aguantar. Es responsabilidad de los padres que no tengan que poner a sus hijos a mear en la calle. ¿Y un adulto? Por esa regla de tres “tampoco se puede aguantar”.

La calle de debajo de mi casa huele a meados que te dan hasta arcadas cuando pasas caminando. Y además sabes perfectamente que no son orines de perro. Es un sitio con poca luz de noche, al resguardo de los coches aparcados y hay gente que prefiere mear ahí antes que en su casa.

Hay ciertos comportamientos que sigo sin entender su porqué, como éste, o escupir por la calle, o hurgarse los restos de comida con cualquier cosa que se tenga a mano, eructar en público… Hay actitudes que permitimos en niños y hay gente que cree que sigue siendo niño.

¡Ocupado!

¿Habéis mirado alguna vez la taza del inodoro (¿o debería decir váter?) sobre todo por las mañanas, antes de hacer nada? ¿Quééééé? Sí, lo que leéis. Prometo no ser escatológica. Me he dado cuenta de que a veces, cuando ha habido corrientes de aire, el agua del váter ha desaparecido. He sido testigo de este fenómeno varias veces. ¿Qué causa esto? ¿Hay alguien ahí fuera que sepa y esté dispuesto a admitir que sabe como funciona un váter? Y lo que es peor… ¿dónde va el agua?

¿Cuál ha sido el cuarto de baño público más molón que habéis visitado? (y usado, se entiende). Yo recuerdo uno, hace no mucho por cierto, ya sabéis… estos baños tan “cool” que se llevan ahora. Antes te ponían la típica muñequita con pamela y vestido pomposo, y muñeco con chistera y bastón… Ahora te ponen dos peras y un limón… y ahí te las apañes. Por suerte fui a dar con el baño correcto. Lo más chocante es que no había puerta. Es decir, podías ver el pasillo con la gente que pasaba por ahí, bueno, lo máximo que veían era la fila de lavabos, pero eso ya incomoda, coño.

Lo siguiente más chocante todavía era que los habitáculos (y nunca mejor dicho, por lo de culo, digoooo) destinados a contener el váter tenían puertas de cristal translúcido. ¡Pero vamos a ver! A quién se le ocurre poner un váter con ese tipo de cristal? ¡Es más! ¿A quién se le ocurre poner un váter con puertas de cristal? Lo que buscas a la hora de hacer tus necesidades es la mayor intimidad posible, y más en un sitio público.

De acuerdo que no se veía nada (ni ganas, ¡por dios!), pero se vislumbraba la silueta, y eso, señores… no es cool. Eso es “de cul”.

El lavabo, el chisme del jabón y el papel para secarse… seguían la misma estética. Un lavabo que más que un lavabo parecía un abrevadero de reses. Con un grifo súper alto, que a na’ que te descuides te das una duchita, y el chisme del jabón que claro, como es taaaan moderno y no tienes ni puta idea de cómo funciona pues siempre está la excusa de: “no, si es que está vacío”.

También recuerdo cierta vez, viajando por los sures de esta España la nuestra, que descubrí el famoso baño turco, y no me refiero a la sauna tan relajante, sino al váter estilo turco. Ver imagen.

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Como nota curiosa, cuando hice uso de un váter similar al de la fotografía, a excepción del agujero grande, pues éste sólo tenía un sumidero estrecho, había un gran cartel que rezaba: “NO HACER AGUAS MAYORES”. Estos de Córdoba son la leche…

Por cierto… ¿sois de los que van al grano u os lleváis el Marca, la Ragazza…? Hay gente que consigue sus mejores lecturas en estas situaciones. Antes te llevabas el periódico, la revista, las sopas de letras, contabas los azulejos, volvías a ver la misma mota en la plaqueta del suelo… Ahora te echas unas partiditas al tetris, o con la GameBoy, o los juegos de móvil… Ya… ya no es tan romántico. Cualquier día de estos tenemos una videoconferencia desde el váter… Espero que no hayan inventado todavía el sistema ese para los aromas…