Archivo diario: 16 junio, 2009

Cómo ser moderno en 10 pasos

Si estas harto de ser el típico personajuelo anticuado y que no llamas la atención ni a tu perro, entonces tienes que leer este decálogo de CÓMO SER MODERNO EN 10 PASOS. Toma nota.

 

  • EL UNIFORME. Los skins llevan sus bomber, sus botas militares… Los heavys sus mallas apretadas y camisetas negras… Como moderno, tú eres distinto a los demás, con personalidad. Y eso se ve en la forma de vestir. Al ser moderno, serás el único que lleve chapas, gafas de sol de policía o de vista de pasta negras, zapatos Camper, pantalones anchos que dejen ver tus calzoncillos de Calvin Klein y chanclas para salir por la noche rollo “paso de todo”, chaquetas de chándal con las mangas a rayas… Y si eres chica, serás la única en llevar merceditas, medias de rayas, cinturones de perra, camisetas a rayas de “donde está Wally”, una corbata, bolsos de ir a la compra… Uno de los puntos fuertes del uniforme y las pintas, está en la androginia. Chicas hombrunas y tíos con mucho eyeliner. ¡No te quedes atrás!

 

  • MÓNTATE UN WEBLOG. Está claro que para ser moderno, es muy importante tener un weblog. De esta forma, puedes contarle al mundo todas tus moderneces. Los weblogs son páginas web personales que pueden servir de escaparate de todas tus fantasías y reflexiones más variopintas. Aprovéchate de él para contar todas las fiestas a las que vas, qué malo es el mundo en guerra, por qué no vas al festival de Benicàssim, cuáles son las últimas canciones que ponen en Siglo 21 (programa de Radio 3 que debes oír, por cierto, IMPRESCINDIBLEMENTE para ser moderno)… Mejor aún es un fotoblog, en el que poder poner fotos de todas tus fiestas, las caras de tus coleguis, y la ropa que te vayas comprando y rompiendo. Y si ya quieres ser lo más de lo más, hazte un perfil en YOUTUBE, escoge un nombre tipo “Piruleta21” (aunque tengas 32) y grábate diciendo chorradas. Incluye, en el fotoblog, fotos de tu gato, así como una tracklist con la banda sonora de tu vida, poniendo las canciones más modernas que jamás hayas oído nunca. Intenta, también parecerte a Bjork o a Amelie en tus fotos si eres chica, y a Bimba Bosé, si eres tío.

 

  • OMNIPRESENCIA. Para ser moderno, no te puedes perder un sarao, tienes que estar en TODOS: conciertos, inauguraciones de exposiciones, de restaurantes; festivales de música, de arte, multidisciplinares (mezcla de arte, videoarte y djs, ¿se puede ser más moderno?),… Todo se basa en enterarte de esos saraos, ir sin avisar a nadie, y luego encontrarte a tus coleguis allí. Qué cool es eso… Recuerda que lo importante de todo es “haber estado allí”. Intenta recorrer varios sitios la misma noche con tu cámara de fotos (digital, claro), acabar en un after, y luego dile a tus amigos “¿no estuviste anoche allí? Yo sí, fue una pasada”. ¡Quedarás genial!

 

  • SOULSEEK Y MP3: BUENA COMBINACIÓN. El avance de las últimas tecnologías ha hecho que cada día sea más fácil ser moderno. Da igual que en tu pasado hayas repudiado de los ordenadores, y hayas pensado que lo de Internet era para friquis. Ahora quieres ser moderno, y necesitas un ordenador conectado a Internet. Ahora, gracias a las redes P2P, puedes bajarte más y más música, toda la que sale en esas revistas que te compras y en siglo 21, aunque luego no la oigas. Soulseek es el programa utilizado por excelencia; el Kazaa y otros por el estilo son para pringados que no saben quienes son Chk!, Chk!, Chk! (tú tampoco hasta hace dos días, pero ahora son imprescindibles). Ahora, gracias al mp3, puedes decir frases como “tengo la discografía completa de Autechre”, ya que cuesta muy poco tenerla en el disco duro, y menos aún bajártela, ya que tus padres te pagan internet para que estudies. Eso sí, para ser moderno no hace falta que la hayas oído entera, basta con tenerla en el disco duro. Artistas como Autechre, Alec Empire, Noriko Tujiko, no hay huevos a escucharlos más de diez minutos seguidos, pero qué cool queda tenerlos en el disco duro… Con lo fácil que es hacer música hoy en día, y siguiendo la filosofía del “Do it yourself” que ya hicieran los Sex Pistols, bájate un par de programas de hacer música, un teclado midi, y conviértete en el rey de la tecnomierda: ¡saca tus propias canciones! Además, hacer las letras de las canciones es muy fácil, con temas como: la moda es lo peor, me gustan los Chupa Chups y la Nocilla, críticas a otros músicos, putiferios, porno,… Algunos nombres de grupos tecnomierda que todavía están disponibles y que puedes usar: electrozorras, puticuero, los chochetes eléctricos, somos lo peor, electropornoclash, la habitación verde, la habitación rosa, la habitación gris…

 

  • GASTRONOMÍA. Hasta hace nada, le ponías cara de asco a tu madre cada vez que te ponía pescado para cenar. A ti te gustaban las hamburguesas, los macarrones y los espaguetis a la carbonara… Pero ahora que eres moderno, las cosas cambian: te gusta el sushi. Te encanta el sushi. Si oye tu madre que comes pescado crudo, te mata por chaquetero, pero es que ella nunca entenderá lo cool que resulta distinguir, delante de tus amigos, entre sashimi, sushi maki y nori maki. Si de verdad eres moderno, el sushi que más te gustará es, por este orden, el de tortilla, el de langostino y el california (con bocas de mar y aguacate). Intenta desafiar a tus amigos en el restaurante japonés pidiendo cosas que ellos desconozcan: chirashi, gyosa, yaki tori (¿no sabes lo que es, tío?)

 

  • MÁS MODERNO AÚN. Explícales, también, desde tu postura de moderno, la gran e increíble diferencia que existe entre el té que toman tus amigos habitualmente, y el té japonés, ¡porque tú la sabes! Haz de la misma forma con la cerveza japonesa –Sapporo, por ejemplo-… ¡Cómo se nota la diferencia!

 

  • MUCHO MÁS MODERNO AÚN. ¿Te has planteado hacerte vegetariano?

 

  • CAMBIO DE VALORES. Al igual que sucede con el sushi y el pescado, cuando eres moderno, hay términos que cambian de valor. Siempre has pensado que a tu padre le gustaban cosas antiguas, pero ahora tú has despertado un especial gusto por lo oldie. Hace unos años, te reías de la gente mayor que oía a los Smiths, New Order, etc. (vaya carcas), y ahora a ti te encantan. Tampoco es lo mismo cuando en la 4ª planta del Corte Inglés dicen “moda joven”, que tú, que sabes lo que es la ropa trendy y cool. Los ruidos que dan por culo, ahora se llaman Cclick’n’Cuts. Y el sonido que sale del Casiotone que te regalaron al tomar la primera comunión, ahora es electro, y sirve incluso para dar conciertos. Un sitio con olor a vómito, gente ciega con los ojos en blanco, un tío que se parece al Humberto Janeiro bailando a las 10 de la mañana, es un alter (cuando toda la noche no es suficiente para ser moderno). Lo que tú bebes no es ginebra con limón, ¡es ginlemon! Recuerda que un moderno no inventa, solamente que es el primero en copiar, así que no te inventes tus propias palabras, y sácalas de las revistas y weblogs que veas.

 

  • INTOLERANCIA, SÍ SEÑOR. Uno de los puntos fuertes de ser moderno es la intolerancia que te debe caracterizar. Con lo que mola ser moderno, quien no lo es, ¡es que es gilipollas! A ti  te gusta Miss Kittin, porque es lo que toca, pero es que gente como Bisbal o Andy y Lucas ¡deberían estar muertos! No entiendes cómo la gente puede ser tan vulgar, ¿verdad? Tú, como moderno que eres, tienes tu flequillo, tus chapas, tu mochila rollo mod… Pero la gente, ¿cómo pueden comprarse la ropa en Zara? No se dan cuenta de que van todos iguales? ¿Por qué no van, como tú, al Pull & Bear? Un moderno es de los pocos especímenes que es capaz de acudir a manifestaciones anti globalización con zapatillas Nike, e irse luego a comer sushi al piso (de Ikea). El colmo de lo moderno es meterse con las cosas modernas, ser anti-moderno. Por ejemplo, el año pasado fuiste al Sonar, pero este año no, entonces el Sonar es una puta mierda, y Benicàssim también.
  • LAS CONVERSE, ESE TOQUE DE DISTINCIÓN. Ante todo, tiene que quedar claro que tú no respondes a las estrategias de marketing destinadas a la gente normal, tú respondes a las estrategias de marketing destinadas a los modernos. Ahora te gustan las zapatillas Puma, las Adidas Originals,… esas zapatillas que se ponía tu padre para recoger tomates, y le costaban cinco veces más baratas que a ti ahora… Si el grupo Entre Ríos se hubiera dado a conocer en el Gran Hermano, no los podrías ni oír, pero como lo han hecho por el Soulseek, Spanishpop y por Siglo 21, ¡son la caña, tío! Tu fuerte personalidad también se ve plasmada en tus amistades. Tienes amigos gays que, a pesar de eso, son simpáticos. Tienes también un amigo japonés con el que, aunque no puedes hablar más de dos palabras porque no se entera de nada, ¡puedes hacerte fotos para ponerlas en tu weblog! Cuando un amigo tuyo friqui te pasó por el Soulseek la canción de Dragostea din tei, era la caña, ¡qué canción más friqui! Te bajaste el vídeoclip y todo. Pero ahora, recuerda, para ser moderno, hay que borrar eso del pasado y repetir: “Por favor, qué asco de canción”.

 

  • PELOS Y PEINADOS. Ya sabes que el pelo es una de las partes más importantes de un moderno, ya que te caracteriza a primera vista. Debes dejarte un gran flequillo que te permita tener algún ojo tapado para cuando te fotografíes con tu gato para salir en tu weblog. Una práctica muy utilizada por los modernos es cortarse el pelo tal y como lo hacen las grandes estrellas, pero 3 años más tarde. Por ejemplo, Beckham ya llevaba cresta años ha, y ahora aparecen los más modernos del lugar con cresta. Y qué decir del corte de pelo del Vaquilla, corto por arriba y largo por detrás, el famoso mullet. El truco de todo esto está en pasarte más tiempo despeinándote que peinándote. Y no te olvides de los ganchitos del pelo, da igual que seas tío o tía: ¡viva la androginia!

 

  • TRABAJA EN UN SITIO COOL (si es que consigues curro, claro). Mucha gente piensa que lo más moderno y cool es cenar y comprar ropa en sitios fashion, pero están equivocados. Lo más cool ya no es acudir a estos sitios, sino trabajar en ellos. Trabajar los viernes y los sábados de 12 a 8 poniendo cubatas en una discoteca es, hoy por hoy, uno de los puestos de trabajo más solicitados por los modernos. Cómo mola tener una camiseta de Custo para mancharla de aceite sirviendo foie con caramelo, mientras suena de fondo el disco de Saint Germain. ¿Y los festivales? Un buen moderno entra gratis al Observatori, al FIB, al ESTE,… porque trabaja como colaborador –colaborando a pegar posters por la ciudad, a barrer el suelo… Lo más moderno, en este caso, es gastarte en vestuario más de lo que cobras. ¿Será por pelas? Y recuerda, si algún día te echan de un sitio, y ya no trabajas allí, automáticamente ese sitio pasa a ser lo peor. ¡Puaj!


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El velo de la monja

María cumplirá cinco años el mes que viene. Es sincera e imprudente como todas las niñas de cinco años. Su madre la espera en la puerta del colegio. La besa y la peina. Ella sonríe. Se toman de la mano para cruzar la calle, en manada, unos metros por encima del paso de cebra. Luego la sube en el asiento de atrás del todoterreno aparcado sobre la acera. Y comen con su padre que llega del trabajo media hora más tarde con aliento a cerveza. La chica de la limpieza ha preparado un guiso. No le gusta.

 

La liturgia del almuerzo comienza con un beso en la mejilla del padre y la narración por la niña de lo ocurrido en clase. Llegamos. Asamblea. Hablamos del fin de semana. Fichas. Patio. Jugamos. Merienda. Y después entró una seño nueva con un trapo en la cabeza. ¿Cómo?, pregunta la madre. Que entró una seño nueva con un trapo en la cabeza. La madre se aparta bruscamente de la mesa y se atusa el cabello con las dos manos. Adónde estamos llegando, dice. Menudo ejemplo para una niña. Qué valores y qué leche. Dónde se ha visto a la maestra cubierta con una señal atávica y discriminatoria para la mujer. ¿Multiculturalismo? ¿Educación para la ciudadanía?  Una mierda.

 

El padre le recrimina la expresión con una mueca. Lo peor no es eso, argumenta. Lo peor es que en el currículo escolar infantil sólo exista
una asignatura diferenciada de las demás: religión o historia de las religiones o como se llame ahora. Justo la que no debiera darse en la escuela. Eso no es lo peor, prosigue la madre. Lo peor es que a tu hija le da clase una mujer con un velo en la cabeza sin que nos hayan pedido permiso. Pero esto no va a quedar así. Mañana mismo hablo con el director. Y tú niña, ¿te vas a comer eso o no? Ya te he dicho que no me gusta mamá, le reprocha. Vale, ahora le digo a la chica de la limpieza que te fría unas patatas con tal de que me dejes tranquila.

 

El director la recibió amablemente a primera hora. Es joven. De unos 35 años. Con vaqueros y camisa por fuera. Antes de cederle la palabra, el director felicita a la madre por interesarse en la educación de su hija. ¿Qué desea? A mi hija le está dando clase una mujer con un velo en la cabeza. Y yo creo que para ser maestra en nuestro país debería integrarse con nosotros y respetar nuestras costumbres. Porque para mí el velo es un símbolo de opresión machista. Algo así como tirar a la basura los siglos de lucha por la igualdad de las mujeres en el mundo civilizado. Mire, le contesta el director, yo creo que es un ejemplo de respeto y tolerancia. ¿Y a mi hija quien la respeta? ¿Y a mí? Ahora mismo presento una queja a la asociación de padres, a la consejería, al juzgado, dónde sea, pero yo no quiero que mi hija vea normal lo que no es normal.

 

Buscó a su vecina que tiene un hijo de cuatro años y le contó el caso. La vecina llamó a otra y ésta a otra. A la salida se juntaron una docena de madres con una pancarta. Irrumpieron en el colegio gritando contra el director y por los derechos de las mujeres. Entraron en el aula de infantil. Sin llamar a la puerta. La maestra estaba sentada. Tenía un velo en la cabeza. Era monja.