Trufa

Quien no ha tenido un animal de compañía no puede saber lo que es perderlo cuando muere. Se convierte en un miembro más de la familia, se toman decisiones diferentes cuando tienes una mascota de la que ocuparte, y a veces no importa sacrificar unas vacaciones o un fin de semana fuera, con tal de tener a tu mascota contigo. Hay gente que se ríe o se extraña de que llore por mi perro. Cuando una miembro de la familia se muere, todo el mundo que te conoce te da el pésame: tus amigos están contigo dándote ánimos, tus compañeros de trabajo te ofrecen todo su apoyo, tus jefes te dan todo el tiempo y ayuda que necesites, etc. ¿Pero qué ocurre cuando se muere tu mascota?

Trufa entró en mi vida por casualidad. Una perrita marrón, mestiza de chihuahua y pekinés. La más pequeña de su camada. Pronto se acostumbró a vivir con nosotros, se apropió de un sofá e hizo suya una manta. En cuanto te descuidabas se subía a la cama a buscarte para que le dieras calorcillo. Aprendió muchas palabras y algún truquillo sencillo que le enseñé. Le encantaba que le rascáramos su barriguilla rosada y peluda, y con que dijeras “Tru”, ella ya sabía que era a ella a quien llamábamos. Ha venido de vacaciones con nosotros adonde quiera que fuéramos y jamás se ha separado de nosotros ni una sola noche.

Después de esto creo que es fácil de entender lo que Trufa significa para todos nosotros, y lo que su muerte ha supuesto en mi casa y en mi familia. Su historia acaba un 20 de marzo de 2009 con una enfermedad llamada anemia hemolítica autoinmune (una enfermedad también presente en humanos), que aunque nosotros detectamos que algo no iba bien, su veterinario no fue capaz de hacerlo a tiempo. A pesar de transfusiones y otros tratamientos, Trufa falleció en una clínica veterinaria, dejando un gran vacío y tristeza.

Entonces llega lo peor: tener que superarlo, ir a trabajar todos los días llorando (aunque quieras evitarlo no puedes), que la gente te pregunte y que les digas lo que ha pasado, respuestas: ¿y por un perro te pones así? Pero ¿cuánto “duran” los perros? Pues lo que tienes que hacer es “coger” otro (cómo si se tratase de un objeto).

Y entonces te sorprende alguien acercándose a ti, diciendo que se ha enterado de lo ocurrido y que lo siente muchísimo, que te entiende perfectamente y que si necesitas algo sólo tienes que pedirlo.

Y te das cuenta de que hay gente que realmente ama a los animales tanto como tú, y que la experiencia que has tenido o estás teniendo con tu mascota es fantástica, y que no cambiarías por nada del mundo los años que has pasado con ellos: tu sacrificio personal y el amor incondicional que te dan los animales.

Y poquito a poco lo vas superando, aunque sigas llorando al ver esa foto que tanto te gusta, y aunque sepas que nunca será cómo antes, pero lo que has compartido te queda en el corazón para siempre, y sabes que te está esperando en ese lugar para que cuándo llegue tu hora, sepas dónde encontrarle (porque yo pienso ir a buscarla).

Sólo espero que esté bien y que sepa que su familia no va a olvidarla jamás.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s